Sobre Hilo de Sal
Hilo de Sal nace en el noroeste, donde el Atlántico llega a la tierra y la tierra guarda memoria.
Durante siglos, el lino formó parte de la vida cotidiana en el rural gallego. Se cultivaba, se trabajaba y se cosía. Eran manos de mujer las que sostenían ese saber: lo cuidaban, lo transmitían, lo convertían en algo útil y hermoso al mismo tiempo.